A la hora de comer Santa Fe capital ofrece un paisaje cautivante. La gran influencia cultural que significo la llegada masiva de inmigrantes europeos a estas tierras a fines del Siglo XIX y principios del XX se traduce hoy en la cocina local.
Es en la zona céntrica, Recoleta, donde se cuece el grueso de la movida gastronómica tradicional de Santa Fe con platos que destacan lo mejor de las carnes de la región y pescados frescos del Paraná. Además, en los barrios más clásicos como Candioti, Sur y Guadalupe pululan a buen ritmo diminutos restaurantes comandados por cheff jóvenes y vanguardistas que juegan con platos a base de yacaré, aves y productos orgánicos.
Nadie puede abandonar la ciudad sin probar la clásica cerveza y el alfajor santafesino, dos íconos gastronómico-culturales orgullo de los locales que tienen sus sendas fiestas populares en enero y julio respectivamente.
Visita a las alfajorerias: La posibilidad de visitar de la mano de un guía especializado las salas de producción de las tradicionales alfajorerías de la ciudad de Santa Fe es una opción que nutre de diversidad y atractivo a la oferta turística local. Las visitan involucran el conocimiento de los detalles y secretos de las plantas de producción, la elaboración e historia de las recetas que dan vida al Alfajor Santafesino.